domingo 3 de mayo de 2009

A mi hermano, Luis Humberto.

2 comentarios
Por que tú y yo somos gotas del mismo mar, que padecen la tentación de hundirse hasta lo más profundo, cuando tú subes a tu cielo yo desciendo a mis infiernos, y cuando sonríes yo sonrío contigo, cuando aún es día para ti a mi me embarga ya la noche, pero te miro al rostro y pese a que en mis ojos no hay más luz, te hablo de la claridad que centellea y baila en los días, de los días que en mi se guardan olvidados. Por que tu senda no es la misma que la mía, sin embargo, caminamos juntos de la mano, partiendo del mismo lugar, de la misma luz, con dirección al mismo mar que nos vio nacer.

70 x 90 cm.
Óleo sobre tela