
El baile es desde siempre después del amor carnal la manifestación más plena del cuerpo, la muestra infalible de nuestra perfección, sólo el hombre baila para ser contemplado estéticamente, sólo el baile le muestra su levedad, en el baile sucede la más hermosa mutación metafísica: de la carne, el hombre se convierte en un fino soplo de aire.
50 x 60 cm.
Óleo sobre tela
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